QUÉ MÁS PUE…
Por Carlos Rafael Coutiño Camacho
1.- Costumbres
2.- Cáncer
Las tradiciones y costumbres no son simples reliquias del pasado arrumbadas en un baúl; son el tejido vivo que nos otorga identidad, cohesión y un sentido de pertenencia en un mundo cada vez más globalizado y homogéneo, por eso Chiapas, es sin duda el centro y corazón de ello.
Lo que hace ahora y ha hecho el año pasado el gobernador y su equipo, fomenta, enraíza las costumbres con un toque permita afianzar esa riqueza cultural de los abuelos y antepasados, porque no citar, de quienes eran los dueños de estas tierras, como los Zoques, los Chiapa, Mayas.
Por eso, perderlas, significaría renunciar a nuestra propia brújula cultural, este patrimonio ancestral, heredado de generación en generación, representa el esfuerzo, la cosmovisión y el espíritu de quienes moldearon nuestra tierra, y su defensa es un acto de dignidad colectiva.
Eduardo Ramírez, es y sigue siendo, un visionario de la cultura, no hay falla en su lógica de rescatar y mantener viva las expresiones cualesquiera que sea, ahora la del día de muertos, por eso el gobierno del estado actual ha asumido una responsabilidad activa mediante políticas públicas enfocadas en la descentralización de la cultura.
A través de secretarías e institutos locales, se ejecutan programas de preservación que van más allá del folclor institucional, se financian talleres de lenguas originarias, se catalogan las fiestas patronales y se abren canales de difusión masiva para los creadores populares.
Ahí están los medios de comunicación, las redes sociales, porque no decir, las personas civiles que se unen a este proyecto, porque hablar del día de muertos, es reconocer la grandeza de nuestros familiares ya muertos, de aquella madre y abuela, de aquel padre y abuelo, que nos entregaron sus conocimientos para darles nosotros esa continuidad.
Sin embargo, el verdadero éxito de estas acciones gubernamentales no radica en subsidiar la contemplación de la cultura, sino en transformarla en un motor de desarrollo social y económico sostenible, porque también tenemos que entender que esto es así, no banalizar no considerarlo como algo paralelo.
Para que estas tradiciones se mantengan vibrantes, el involucramiento de la sociedad, es pilar indispensable, la ciudadanía debe transitar de ser una espectadora pasiva a convertirse en la principal guardiana de su legado, es una herencia cultural de lo más hermoso que son nuestros padres.
Esto se logra tejiendo puentes generacionales desde el hogar y las aulas, donde los jóvenes redescubran el valor de sus raíces. Asimismo, los comités comunitarios y las colectividades vecinales juegan un rol crucial al autogestionar sus festividades, asegurando que la herencia cultural no dependa de los vaivenes políticos, sino del pulso de su gente.
Al apropiarse de su historia, la sociedad genera un profundo orgullo que se traduce en la defensa irrestricta de su patrimonio ante la apropiación cultural o el olvido. Cuidar nuestras costumbres es proteger el alma del estado, garantizando que el fuego de nuestra memoria nunca se apague.
Y es Chiapas, cierro con esto, es rico en sus ahora 124 municipios, sin duda, es fuente de riqueza cultural, ejemplo hacia el país y una enseñanza al resto del mundo, donde pese a todo, se sigue viviendo lo más hermoso de nuestras creencias ancestrales, herencia rica de quienes fueron nuestros progenitores.
Chiapas, tierra de lo grande, con sus ritos prehispánicos y el enriquecimiento de las costumbres del continente viejo que es Europa, hoy tenemos al mejor país, lleno de historia, de cultura, de ejemplo para el resto del mundo, solo esperamos que la sociedad lo entienda y que no acabe con ellas, con esa fusión que intenta hacer, para fines particulares y que desvirtúan su originalidad; Chiapas, es de los chiapanecos y su cultura puede conquistar al mundo.
CÁNCER
Cada 26 de octubre, la conmemoración de la lucha contra el cáncer nos recuerda que esta enfermedad no discrimina, afectando a cualquier persona desde la infancia hasta la edad adulta con diversos tipos como leucemia, cáncer de hueso, de lengua, piel, próstata, cérvico-uterino, pene, cerebro o glándulas mamarias.
En Chiapas, enfrentar estos padecimientos resulta especialmente complejo debido a que son costosos, degenerativos y dañan profundamente la autoestima de quienes los padecen, lo que los debilita aún más en su propia salud.
Hay que citar que el cáncer puede ser producto de varios factores, tampoco es un castigo divino, ni una condena, pues hay quienes logran salir adelante, venciendo a la enfermedad, hay que checarse cada mes y si es necesario, ver posibles causas, nunca está demás el amarnos a nosotros mismos.
Cada tipo de cáncer, es ir viendo cómo podemos ir atendiendo, sin que esto signifique, que tenemos que dejarlo todo en manos de los médicos, lo que si es urgente, es empezar a trabajar con los diputados, a fin de que estos entiendan, que lejos de pagar un aborto, se vea mejor por temas como el cáncer, donde en realidad está en riesgo la vida de una mujer u hombre, es ahí donde realmente se tiene que trabajar, buscar mejores alternativas para todos.
De acuerdo a indicadores, nos señalan que en Chiapas, hay un promedio de 3 mil personas que fallecen, lo cual es grave, quizás sea posible revertir esa cifra y bajarla en 30 por ciento, lo cual ya es ganancia, hasta lograr con los avances científicos, aniquilarla, pero no es todo, hay que insistir mucho en la prevención.
Ahora bien, el cáncer o tumores, las principales causas de muerte, son como primer lugar, la próstata para los hombres y cuello uterino y mama para las mujeres, eso significa que algo pasa, se tiene que ver si es un asunto sexual, asexual o algo por el estilo, la comida, el estilo de vida, en fin.
Cuidarnos a nosotros mismos, es cuidar con el ejemplo a los demás, desde quienes son parte de la misma familia, hasta quienes están cercanos a nosotros, no es compadecer, es atender en todos los casos necesario para el bien común, porque los chiapanecos, no merecen morir de esta forma.



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