En la ruta del café la gente sí se quiere vacunar

-En la cima de una montaña, con el impresionante volcán Tacaná de casi 4 mil 100 metros de altura al fondo, la enfermera Verónica Pérez lideró el inicio de la vacunación anti COVID-19 en Chanjalé y Salchiji, comunidad enclavada en las montañas de la zona alta de Tapachula.

-La vacunación anti COVID-19 en este lugar se logró gracias a mesas de trabajo con los Comités Delegaciones, autoridades del municipio y el encargado de la Brigada Correcaminos en el Soconusco, Eduardo Rubiera Urbina.

Como desde hace 15 años, la enfermera Verónica Pérez Gálvez se dispone a ir a trabajar al ejido Chanjalé y Salchiji, comunidad enclavada en las montañas de la zona alta de Tapachula. Pero hoy la luz del alba del Soconusco pinta distinto, se mezcla con la ilusión y la esperanza porque sus pacientes por fin accedieron a aplicarse la vacuna contra la COVID-19.

A las 6:30 de la mañana, en un “vocho” color negro mate, y acompañada de su pequeño hijo de seis años y Rut Beli Victorio, compañera de oficio, Verónica llegó a la red de frío de Tapachula. Además de enfermera, es promotora de la Secretaría de Salud de Chiapas y su conocimiento del territorio le permite liderar la cuadrilla que traslada el biológico AstraZeneca a Chanjalé y Salchiji, hogar de indígenas Mam, que por mitos e infodemia se habían negado a vacunarse contra la COVID-19.

Dos horas de un camino verde tropical en el que se pueden ver platanillos, aves de paraíso, anturios, orquídeas, y las emblemáticas plantaciones de café fundadas el siglo pasado… Aquí las condiciones son idóneas para el oro verde: sombra de altos árboles, ríos, clima seco, lluvioso y de neblina constante.

En la cima de una montaña, con el impresionante volcán Tacaná de casi 4 mil 100 metros de altura al fondo, la enfermera Verónica Pérez dio inicio a la vacunación anti COVID-19 en Chanjalé y Salchiji, lugar para el que dispusieron 200 dosis.

Los pobladores “bajaron” al domo de Chanjalé y Salchiji, se trata de adultos mayores acompañados de sus nietos, mujeres con sus pequeños lactantes en brazos y grupos de jóvenes que hicieron que la aplicación del biológico fuera una verdadera fiesta de salud.

Para la enfermera Verónica la inmunización en Chanjalé y Salchiji fue de “gran beneficio”, pues la pandemia por la COVID-19 ha cobrado muchas vidas, por lo que, aunque laboró en un día fuera de su jornada, para ella esto no significó un sacrificio.

“Nos levantamos con mucho entusiasmo porque es una gran acción inmunizar a nuestra población. Estábamos preocupados porque no queremos que se contagien y se hospitalicen, por eso no es un esfuerzo levantarme temprano entre semana, me gratifica mucho estar aquí y ver que la comunidad con la que llevo conviviendo 15 años tomó la buena decisión de vacunarse, sobre todo porque al inicio dijeron que no por todo lo que se escuchaba”, dijo.

La vacunación anti COVID-19 en Chanjalé y Salchiji se logró gracias a mesas de trabajo con los Comités Delegaciones, autoridades del municipio y del encargado de la Brigada Correcaminos en el Soconusco, Eduardo Rubiera Urbina.

“En un principio la comunidad no quería aceptar la vacuna por algunas noticias y cadenas que circulan en redes sociales, pero después de varias pláticas accedieron. La respuesta ha sido positiva porque desde temprana hora los pobladores vinieron, y nos da gusto porque fueron de todas las edades, desde adultos mayores hasta jóvenes de 18”, detalló Rubiera Urbina.

El representante de la Brigada Correcaminos en el Soconusco reiteró que era importante llevar el biológico contra la COVID-19 a Chanjalé y Salchiji debido a que muchos pobladores no cuentan con los recursos para trasladarse a la cabecera municipal de Tapachula, en donde se han instalado sedes de inmunización.

“El trayecto al ejido se puede realizar en transporte, pero mucha gente no cuenta con los recursos para hacer el viaje con toda su familia hacia la cabecera, por eso insistimos en que es importante acercar la vacuna para que nadie se quede sin la protección contra la COVID”, finalizó.

La vacunación en ejidos como Chanjalé y Salchiji es posible gracias al trabajo coordinado del Gobierno del Estado, Secretaría de Salud en Chiapas, Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Secretaría de Marina (Semar), Secretaría de Bienestar, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Chiapas (Isstech), Guardia Nacional, Ayuntamientos y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chiapas.