QUÉ MÁS PUE…

CARLOS RAFAEL COUTIÑO CAMACHO

1.- Día del padre.

2.- AMLO y sus ideas

Al conmemorarse el día del padre, en realidad ha dejado de ser comercial y pasar a un momento de agresión hacia los hombres, antes era la figura de respeto, admiración y por consecuencia el hombre de la casa, el padre siempre fue una figura incluso de ejemplo a seguir más adelante.

Llegaron los tiempos y cambiaron, pasó a ser un día de fiesta, de regalías y negocios, posteriormente con la aparición de grupos que padecen misandria, y colocaron la figura paterna como una estupidez y la convirtieron en una desgracia, al grado de pedir no solamente su desaparición en la familia, sino su destrucción.

Poco a poco se fue viendo al padre como la persona que tenía por obligación el aportar económicamente todo o la mayoría, en otro momento como el violento y hasta el machista y feminicida, se empezó a inculcar a los hijos que no hay padre si no madre, hasta frase existe “madre solo una, padre a la vuelta de la esquina”.

Todos esos argumentos no ayudan en nada a la conformación de una transición positiva de la familia, familia pues no es la que vive en una casa, es decir mamá y los hijos y otra familia donde vive el papá; la familia la conforma una madre y el padre con los hijos, pero esa idea ha quedado desfasada.

Hoy familia es aquella donde no habite un hombre, donde la mujer corra y acuse penalmente al padre de sus hijos, a eso se le llama familia, pero cada palabra tiene un origen o por lo menos la mayoría es en latín y la familia para la sociología es la unidad social constituida por el padre, la madre y los hijos, mientras que para el derecho es un grupo de personas relacionado por el grado de parentesco.

Para la iglesia católica en voz del Papa Francisco la familia que es la del Libro del Génesis, «de la unidad en la diferencia entre hombre y mujer, y de su fecundidad».

El pontífice recalcó que la «familia entendida de ese modo permanece como el primer y principal sujeto constructor de la sociedad y de una economía a medida del hombre, y como tal merece ser sostenida de forma activa».

Luego entonces la función de toda familia dentro de la sociedad es el de proveer educación y el buen comportamiento ante el medio social. Asimismo, educar a sus miembros bajo los valores morales y sociales, esenciales para el proceso de socialización del niño.

Dicho sea de paso se puede decir de mil formas distintas y esto lo encontramos en la Constitución cuando habla de ella, no concretamente en la concepción de una familia si de los niños bajo la protección y el apoyo necesario ante la resolución de problemas.

De ahí que un padre siempre será fundamental; para la UNAM la paternidad en México es ambivalente, porque existen, por lo menos, tres componentes, quizá contradictorios, de lo que es ser padre: ser buen proveedor; asumirse como protector-autoridad; y educador, considera Juan Guillermo Figueroa Perea, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, y de El Colegio de México.

“Cada vez hay más cuestionamientos de qué significa ser padre”, expresa al referirse al Día del Padre, a conmemorarse este 20 de junio. También existe la figura del papá descrito como violento, autoritario y ausente, aunque cada vez es más difícil incorporarlo en la categoría de paternidad: “la experiencia lúdica y conviviente”, la cual es vital.

México es un país sin padres inició a finales del siglo XX. De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2010 del INEGI, en cuatro de cada 10 hogares no habita el padre de familia. Incluso actualmente donde hay niños de cero a 14 años, vive solo con ellos, en uno de cada 100 casos.

Según cifras desagregadas del INEGI, hasta 2019 solo 369 mil 210 menores de 15 años, de los más de 33 millones en ese rango de edad, vivían solo con sus padres varones debido a divorcio, separación, viudez o abandono. Se estima, además, que 796 mil hombres son cabeza de familia, sin la figura materna.

Entonces, la imagen del padre solo es proveer económicamente y pasa a ser un objeto biológico ante la sociedad con ideas “innovadoras” pero excluyentes, al acusar siempre al hombre sin pensar que es parte de la sociedad.

El presidente López Obrador, intenta dice desaparecer las plurinominales, en realidad no es con el fin de obtener un ahorro presupuestal, sino de consolidar la mayoría absoluta; eso es aberrante porque aunque la oposición solo vea sus intereses en algo puede beneficiar a la sociedad.

Sin embargo también en un futuro terminará por perjudicar no solo a su partido o partidos, sino a los aliados, finalmente se volverán sus enemigos y cuando recuperen sus espacios, Obrador en particular pagará las consecuencias.

Haciendo referencia a su postura de pedir permiso o valorar que dice el público sobre un juicio a los expresidentes, es una verdadera estupidez, es muy sencillo si son  culpables actuar y ya, si no lo son entonces para que un juicio sea penal o político e incluso ambos.

¿Acaso con Rosario Robles o Elba Esther dijeron vamos a preguntar al pueblo y luego vemos que hacemos? Qué decir de los miles de presos en los distintos penales se les enjuició así, en qué momento se le preguntó a la sociedad que los niños vivan en las cárceles, que los indígenas por no hablar español se fuera de manera directa como culpables o que la ley está al gusto y decisión del pueblo.

Solo circo y más circo para tapar ya el tema de la L12, la ley no se negocia, simplemente se aplica; aunque es claro que, la ley se hizo para los enemigos y los pobres, luego entonces es una cortina de humo para tal fin que solo coloca en el corazón de los mexicanos odio, aunque en palabras se diga abrazos y no balazos.

Enjuiciar a Carlos Salinas o Fox es inútil, la ley dice que después de 5 y ahora 6 años ya prescribió cualquier tipo de delito, quizá quiera también revivir el tema del 68 y 71, o bien el tema de Cortés y los tlaxcaltecas.