QUE MÁS PUE...

Carlos Rafael Coutiño Camacho/
 
1.- El Peje y los sectarios
2.- Corte Interamericana y Libertad de Expresión
 
El Partido de Andrés Manuel, podría caer en manos de grupos protestantes religiosos de Chiapas; mismos que traen consigo el interés de poder llevar a la gubernatura a un comiteco; el Movimiento de la Esperanza es en realidad la Alianza de Partidos que no representan nada, pero que todos harán fuerza para derrotar al PRI.

El problema para AMLO, no es cuanto dejará económicamente a él y sus secuaces, sino que ganará durante los 6 años de gobierno en caso de lograr el objetivo, pues en política no hay amigos ni palabras cumplidas.
El Peje, tiene que ser muy astuto, pero más ahora cuando se trata de venganzas entre particulares, de poder político y económico, si bien es cierto que se deshace de los impuros, también es cierto que los impuros pueden despojarlo de su MORENA.
Hoy, curiosamente resurgen los grupos cristianos, algunos de ellos metidos en la radio y televisión, más redes sociales; la orden es apoderarse de ellos a fin de que todos los “poderosos” sean entrevistados, aparezcan y ya empiecen a enfilar el trabajo para con Regeneración Nacional.
El gobernador, es católico, pero no está peleado con nadie, es más los otros se pelean con él, que es distinto; se reúne con los evangélicos para plantear opciones, la Alianza está en que se tiene que ganar una Senaduría, algunas diputaciones federales y casi todo el Congreso, las presidencias es lo de menos, aunque no del todo.
El problema, está en que los religiosos, no les importa el partido ni Chiapas como tal, sino llegar y apoderarse para aprovechar todo lo que esté a su alcance para seguir el mismo rumbo que Pablo Salazar, pero ahora con mayor eficacia.
Es de anotar, que, en la primera encuesta, la esposa de Enoc Hernández Cruz, salió muy mal parada para San Cristóbal; resulta que la culpa lo tiene el jiquipilteco, es él quien no es aceptado, por eso su reprobación en 3 ocasiones para la presidencia del Valle de Jovel.
Entonces queda en primer lugar el diputado Mariano Díaz Ochoa, a pesar de ser condenado por un sector por los procesos de deforestación, según lo publicado por diversos medios; hoy sigue gozando de intensa amistad con el pueblo, muy abajo el diputado del Verde Hugo Pérez Moreno.
Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión. Este derecho comprende la libertad de opinión y la libertad de recibir o de comunicar informaciones o ideas, sin que pueda haber injerencia de autoridades públicas.
El caso del periodista Silvano Bautista Ibarias, toma un rumbo ideológico, pero no el jurídico ni el que correctamente debería de ser, por las partes.
El concepto subjetivo de lesionar los sentimientos; es la que llamamos daño moral, en efecto, ninguna persona puede agredir los derechos de otros, sin embargo, habrá de determinar que es libertad de expresión y de prensa y que es abstinencia informativa para evitar dañar a otros en cuanto a una noticia.
De acuerdo a la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre Libertad de Expresión es clara cuando antepone que ningún ciudadano con cargo público, podrá demandar de daño moral, no sin antes renunciar a su cargo, para evitar que se cometa o entienda que usa su cargo para favorecerse en contra de su demandado.
Esto no ha pasado con la señora Olvera, por lo tanto, podría recibir una querella por ese delito que está cometiendo, sin que deje de surtir efecto la demanda civil que ella interpuso. Es decir, los dos serían acusados y acusadores al mismo tiempo.
En concepto de la Corte Interamericana, la crítica legítima y admisible, es correcta, hacia las personas que ejercen o aspiran a ejercer funciones de interés público, no se trata, de ponderar la calidad de los sujetos, que son igualmente respetables, sino las características de los temas a los que se extienden la actividad o la opinión de aquéllos.
Lo que ocurre en una nota periodística, se basa en materia que atañen al interés público, todo funcionarios y político, está sujeto a un escrutinio público mayor que el correspondiente a otras personas.
Lo que, si puede ser cuestionable, es que bajo la instrumentalización política y comunicacional por parte de algunas personas que en forma inescrupulosa pretendieron manchar su imagen y honra, usando a la prensa y/o reportero.